Break point

Sin Damonte, sin Rossi, sin Mancinelli. Sin goles. Sin la misma cantidad de jugadores que el rival. Pese a todo, Huracán igualó con San Lorenzo y se llevó un resultado que engrosa sus probabilidades de clasificación respecto a las que tenía antes del clásico disputado en Bajo Flores. Por la ronda inicial de la Copa de la Superliga, el Globo dispuso un planteo a lo Alfaro para anular las armas del Ciclón y se fue del Bidegain casi sin padecer sobresaltos.

La inclusión del veterano Pablo Álvarez, criticada en la previa por el escenario de medidas extra large en el que el rival ejercería la localía, fue el acierto más grande de los no pocos que tuvo Antonio Mohamed en su segundo clásico como entrenador, tras el empate del último enero. El lateral cumplió con honores la tarea de desactivar al único jugador azulgrana con la capacidad para cambiar el ritmo y acelerar el ataque de su equipo, Cristian Barrios. Tan buena fue la tarea del ex Racing que Jorge Almirón movió de banda al volante para intentar sacarle un provecho que nunca llegó.

La línea de 5 y la inclusión de Walter Pérez y Norberto Briasco fueron las otras elecciones con las que el Turco podría chapear: Huracán no sufrió en el último cuarto de cancha y mantuvo a San Lorenzo fuera del área propia durante todo el encuentro. La tarea de la línea de fondo sacó buena nota incluso en el rato en el que sus integrantes fueron cuatro y no cinco, desde que Lucas Merolla fue expulsado por doble amonestación y hasta el ingreso de Carlos Araujo.

Por la izquierda, Pérez oxigenó una zona compleja. El Ciclón atacaba numerosas veces por allí, con Salazar y Herrera, para el sufrimiento de un Alderete que se enreda al marcar mano a mano y un Roa que no siente la contención. Por derecha, por cuenta propia y también gracias a la seguridad de Álvarez, Briasco desplegó sus mejores virtudes, velocidad y voluntad. En soledad, el nacionalizado armenio complicó a los defensores rivales con su insistencia y su negación a dar pelotas por perdidas. Así generó la situación de gol más clara del partido, un mano a mano que Gonzalo Rodríguez frustró.

El partido en el Nuevo Gasómetro se esfumó entre el toque inocente e intrascendente de la primera línea del Ciclón y las incontables recuperaciones y anticipos del Huracán más aguerrido de las últimas semanas. Visto el resultado, el Globo tendrá que pensar seriamente en repetir esa versión en pocos días, el viernes, cuando afronte el desquite en el Palacio Ducó. Allí, podrá hacer efectivo este break point conseguido en Bajo Flores y marcar un quiebre que augure un mejor porvenir.

San Lorenzo (0): Monetti; Herrera, Coloccini, G. Rodríguez, D. Pérez; Castellani, Loaiza, R. Martínez; Salazar, Reniero y Barrios. DT: Jorge Almirón.

Huracán (0): Pellegrino; Álvarez, Salcedo, Merolla, Alderete; Briasco, Sills, Pérez, Roa; Toranzo; Chávez: DT: Antonio Mohamed.

Cambios: 16 ST Blandi por Reniero, 16 ST Rentería por Castellani, 21 ST Auzqui por Toranzo, 28 ST Araujo por Chávez, 35 ST Barrios por Briasco.

Amonestados: 41 PT Sills, 6 ST Merolla, 37 ST Loaiza.

Expulsados: 19 ST Merolla.

Árbitro: Fernando Espinoza.

Estadio: Pedro Bidegain.

Foto: Prensa San Lorenzo


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Matías Ciancio: Periodista. Docente. Ayer, DirecTV Sports. Hoy, Rock and Ball. Mañana, quién sabe.