Huracán le ganó 2-0 a Atlético Tucumán en el Ducó y aprovechó la caída de Instituto, tercero en la tabla. Ábila, con la complicidad de Lucchetti, y Caruso marcaron los goles del equipo de Kudelka, que fue expulsado por protestar. El Globo está a cinco puntos del último puesto de ascenso y renovó la ilusión a menos de dos meses del final del campeonato.

 

Foto: Diario Olé

Con simpleza, sosiego y hasta un dejo de autoridad. Huracán triunfó como hacía tiempo no lo lograba. No goleó, no superó con brío a su rival ni monopolizó el juego, pero hubo una placidez en la victoria que resultó poderosamente llamativa. La calma que reinó el partido se reflejó en los hinchas, pacientes y alegres, que no sufrieron como cotidianamente lo hacen. También en el júbilo de los jugadores, que se fundieron en un abrazo eterno apenas consumada la conquista. Se vivió y se vive un clima raro, pero agradable. No hay más relámpagos pasajeros de ilusión, ahora se respiran aires de esperanza y se vislumbran los últimos rayos de un sol -de un ascenso- que aún no se escapó.

Tras un pésimo comienzo y dentro de la dinámica irregular del torneo, las huellas del presente alentador del Globo son fácilmente identificables. La llegada de Frank Kudelka implicó la puesta en marcha, lenta pero constante, de un ordenamiento del equipo. Con su humilde forma de trabajar y el alto nivel de compromiso con el club, el entrenador logró ponderar con éxito las virtudes y defectos del plantel, y crear en el seno del mismo un sentimiento de unión y arraigo imprescindible para lograr cualquier meta. Los resultados no fueron rápidos y ciertamente no han aparecido aún en grandes cantidades, pero los primeros frutos ya cayeron del árbol del proyecto FDK.

El hallazgo de un arquero seguro y con voz de mando, los bretes cada vez menos frecuentes de la defensa, la consolidación de un delantero juvenil que demuestra humildad en cada asistencia y la efectividad de un goleador que se sumó a mitad del camino son algunas otras señales que marcan la progresión que tuvo Huracán a lo largo de los últimos meses. Es ese crecimiento colectivo, físico y emocional, el trasfondo de la tercera victoria consecutiva como local, la quinta presentación sin conocer la derrota y la concreción de un acercamiento al ansiado tercer puesto de la tabla, que catapultará hacia la Primera División al que lo ocupe al final del certamen. Por ahora, Instituto conserva ese lugar de ensueño, pero el Globo está cerca de la Gloria.

Huracán: Díaz; Mandarino, Mancinelli, Domínguez, Arano; Capurro, Gallegos; Espinoza, Toranzo, Martínez; Ábila.

DT: Frank Kudelka.

Atlético Tucumán: Lucchetti; Romat, Bianchi, Malagueño, Sbuttoni; Montiglio, Barrado, Valdez, Bazán; Jara y Rodríguez.

DT: Héctor Rivoira.

Árbitro: Mariano González.

Estadio: Tomás A. Ducó.

Goles32 PT – Ábila; 44 ST – Caruso.

Cambios: 0 ST – Carrizo por Montiglio; 18 ST – Ontivero por Jara; 18 ST – Romero Gamarra por Martínez; 33 ST – Acosta por Barrado; 34 ST – Fernández por Gallegos; 40 ST – Caruso por Ábila.

Amonestados: 35 PT – Barrado; 5 ST – Romat; 46 ST – Sbuttoni.

Incidencias: 49 ST – Romat recibe la segunda tarjeta amarilla y se retira expulsado.


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