Huracán empató 1 a 1 ante Banfield, en el Ducó, pese a haberse puesto en ventaja rápidamente, lograr retener un penal del rival (¡dos veces!) y recuperar la igualdad numérica antes del final del partido. El Taladro marcó sobre la hora y puso justicia en el tanteador. Alcanzar los puestos de ascenso es cuestión del pasado y el resto de la temporada servirá solo para planear lo que viene.

Diez minutos muy buenos, treinta y cinco malos, cuarenta y cinco pésimos. Así puede calificarse la actuación de Huracán ésta tarde en el Palacio. Lo que pareció ser un arranque demoledor, con ataques profundos y constantes, buen manejo de pelota y gol incluído, pasó a ser repentinamente un juego de nivel mediocre, que se mantuvo durante toda la primera mitad y empeoró durante el complemento.

Esa ilusión que duró, exactamente, doce minutos, comenzó con la firmeza de la línea de fondo, la gran contención de Barrientos, la buena elaboración de Villarruel, la encomiable distribución de Sánchez Prette y las profundas subidas de Sotelo, Martínez y Milano. El pequeño lapso en el que el Globo fue claro dominador culminó con el tanto quemero, al cual Villarruel le puso la rúbrica.

Sin embargo, desde el 1-0, el Cordobés y el autor del gol dejaron de tener contacto asiduo con el balón, y así Huracán cedió los hilos del partido a la visita, que no logró empatar antes solo porque no supo cómo. Los del sur estuvieron faltos de profundidad y puntería, a tal punto que ni siquiera en ventaja numérica pudieron concretar la igualdad. A los 42 del segundo acto, cuando ya ambos conjuntos contaban con diez hombres e Islas había atajado dos penales (anulado y válida repetición), uno de tantos errores defensivos locales derivó en el ingreso solitario de Bouchet por el medio para estampar el 1-1 definitivo.

Con oxígeno, si se piensa en los promedios; sin chances, si se mira el podio de la tabla. Así se encuentra Huracán a once fechas del final de temporada. Hay que comenzar a pensar en la depuración del plantel y en el proyecto para el próximo torneo. Si se deja pasar más tiempo, podemos volver a tirar otro año a la basura, otro año en la B Nacional.

Huracán: Islas; Mancinelli, Erramuspe, Ferrero, Sotelo; Villarruel, Barrientos; Milano, Sánchez Prette, Martínez; Barrales.

DT : Juan Manuel Llop.

Banfield: Santillo; Noguera, Segovia, Bustamante; Zarif, Brum, Pérez, Toledo; Prichoda, Silvera, Chávez.

DT: Miguel Hernández y Adrián González.

Árbitro: Jorge Baliño.

Estadio: Tomás Adolfo Ducó.

Cambios: 11 ST – Correale por Milano; 14 ST – Díaz por Toledo; 14 ST – Bauchet por Silvera; 23 ST – Defederico por Martínez; 28 ST – Casais por Villarruel; 30 ST – Noir por Prichoda.

Goles: 12 PT – Villarruel; 42 ST – Bauchet.

Amonestados: 25 PT – Erramuspe; 35 PT – Brum; 42 PT – Silvera; 12 ST – Pérez; 13 ST – Segovia; 26 ST – Bustamante; 34 ST – Correale; 35 ST – Barrientos; 38 ST – Islas; 47 ST – Zarif.

Expulsados: 9 ST – Erramuspe; 31 ST – Segovia.

Incidencias: A los 38 ST, Islas retuvo un penal ejecutado por Pérez pero fue anulado por adelantamiento del arquero. A los 40 ST, la reiteración válida del tiro fue nuevamente atajado por el guardameta quemero.


Dejanos tu comentario:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.