Huracán perdió 1-0 con Douglas Haig en Pergamino. Fatídico arbitraje de Silvio Trucco: cobró un penal dudoso, lo hizo patear dos veces, sacó dos rojas polémicas a jugadores del Globo, no marcó un claro penal sobre Barrales y, cuando hubo incidentes fuera del campo de juego, no se preocupó más que por reanudar el partido y hacer echar a un periodista. Todo pasó en un encuentro que no fue televisado y no contó con público visitante.

 

Vergüenza. Eso da el fútbol argentino. Ayer fue un ejemplo claro de lo que se hace en nuestro país cuando «se tiene que dar» un resultado. Huracán enfrentaba a Douglas Haig en Pergamino, sin público visitante (pese a que el club local quiso otorgar 1800 localidades) y sin televisación (pese al acuerdo por el cual debe ser televisado los 38 partidos del torneo). El árbitro elegido para el encuentro fue Silvio Trucco, quien, además de ser un pésimo referí, tiene malos antecedentes dirigiendo al Globo. A la hora que se jugó el cotejo, no hubo ningún otro de B Nacional ni de Primera División. ¿Por qué ninguno de los numerosos canales que transmiten fútbol (TV Pública, Canal 9, Canal 26, Crónica, América, DeporTV) se encargó de éste partido? Pregunta sin respuesta.

En el mundo de éste deporte, se dice que cuando un árbitro quiere perjudicar a un equipo, lo hace sutilmente, inclinando la cancha, desacertando en las pelotas divididas y los foules. Ayer, Trucco demostró lo contrario. En viente minutos, expulsó a Barrientos por supuestos gestos a la tribuna visitante, gestos que el propio jugador negó haber hecho y que en la cancha no se pudieron apreciar; amonestó a tres de los cuatro defensores quemeros; cobró un penal dudoso a favor de Douglas; tras Islas retener el disparo, lo hizo repetir por adelantamiento del arquero (que existe, mínimo, de los que erróneamente no se cobran); en el segundo remate, que Mazza convierte en gol, no invalidó la acción aunque Islas se adelantó exactamente la misma distancia. Es pocas palabras, sentenció el partido en el comienzo.

Aún así, Huracán mostró coraje. Douglas se replegó en el fondo y el Globo, con uno menos, fue y fue, con pocos recursos pero muchísima voluntad. Consiguió contabilizar varias llegadas, pero el partido volvió a mancharse y el fútbol pasó a segundo plano. Ésta vez, no fue siquiera por la enorme falta no cobrada sobre Barrales en el área de Douglas. Fuera de la cancha y del acrílico que bordeaba el campo de juego, dos personajes (supuestamente, un barra y el vendedor de choripanes) tenían escondidas siete de las nueve pelotas que había en todo el estadio. Uno de ellos, le mostraba, desafiante, un balón a los suplentes y cuerpo técnico de Huracán. Cuando un utilero quemero saltó el vidrio para ir a buscar algunas pelotas (el partido se demoraba constantemente por la falta de las mismas), los dos hombres fueron a su encuentro y lo golpearon. Todo Huracán reaccionó: los suplentes trataron de romper los vidrios, algunos quisieron treparse para ir al choque, el cuerpo técnico reclamaba la ausencia de policía (llegó cinco minutos después de que comenzara el conflicto).

Tras los momentos de tensión, forcejeo y golpes, finalmente acudieron unos pocos efectivos, que lograron frenar la situación no sin antes empujarse y trenzarse con algunos jugadores quemeros. A todo esto, la preocupación de Trucco era que se reanude el partido. De hecho, la única medida que tomó fue echar al periodista de Radio La Red, Marcelo Salvio. Sí, como se lee, expulsó a un periodista. El final del partido es anecdótico. Solo hubo tiempo para que el referí evite algunos tiros libres y de esquina a favor de Huracán.

Es momento de despertar. No se pueden soportar estas cosas. El robo de ayer fue muy grande. La tarea es de la dirigencia. No se puede aceptar un partido sin público ni televisación, en especial si hay un acuerdo para transmitirlo y no coincide con ninguno de los otros 19 encuentros de las primeras dos categorías nacionales. Hay que decir basta y ponerse firme. Comisión Directiva, a hacer los deberes. Lo que ocurrió en Pergamino es una falta de respeto hacia el club, hacia la gente y hacia el fútbol.

Huracán: Islas; Mancinelli, Erramuspe, Ferrero, Sotelo; Danelón, Busse, Barrientos, Giménez; Vega y Barrales.

DT (interino) : Gabriel Rinaldi.

Douglas Haig: G. Álvarez; D. González, Gioda, Quintana, Achucarro; Falcón, Barreto, Ponce, A. Álvarez; G. González y Mazza.

DT: Reinaldo Merlo.

Árbitro: Silvio Trucco.

Estadio: Miguel Morales.

Goles: 21 PT – Mazza (penal).

Cambios14 ST – Milano por Sotelo; 16 ST – Córdoba por A. Álvarez; 36 ST – Cabalucci por G. González; 41 ST – Espinoza por Danelón.

Amonestados: 8 PT – Sotelo; 17 PT – Mancinelli; 20 PT – Erramuspe; 34 PT – Barreto; 2 ST – Achucarro; 9 ST – Ferrero; 27 ST – G. González.

Incidencias: 9 PT – Barrientos es expulsado por hacer supuestas señas de cara a la tribuna local. 20 PT – Penal para Douglas Haig: tras un primer intento, que retuvo Islas, el árbitro hace repetir la ejecución por adelantamiento del arquero. 22 PT – Monzón recibe la roja por protestar la reiteración del penal. 33 ST – El partido se detiene durante diez minutos por golpes entre el utilero de Huracán y dos personas que estaban fuera de la cancha escondiendo balones para demorar el encuentro; se provocó un tumulto y problemas entre suplentes y cuerpo técnico del Globo y la policía.


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