A la lista de Mohamed, Ardilles, Cellay, Barrientos, Barijo, Ubeda, etc se le suma uno más y es el segundo máximo ídolo del club, Rene Orlando Houseman, porque no se peleo con Masantonio solo porque no esta vivo, ahora Babington tubo un conflicto con Rene, obserben el siguiente Articulo de Olé:

A él lo volvió Loco su forma de ser…»No me pagó», tiró Houseman, ya fuera del club y caliente contra Babington. El Inglés puso la otra mejilla y suavizó: «Yo lo aprecio y quiero que vuelva». JAVIER CAMPOS jcampos@ole.com.ar

«Es el de Babington y Brindisi, el de Larrosa y de Houseman…».

La canción de Rodolfo Zapata recordando a las Glorias del Huracán campeón de 1973, no por casualidad tiene tan cerca en esa estrofa a los nombres de dos cracks de aquel equipo como Carlos Babington y René Houseman. En la cancha fueron socios inseparables y, hace meses, también comenzaron a andar un camino juntos: el Inglés, como primer mandatario del club, llamó al Loco en noviembre del año pasado para que sea parte del cuerpo técnico de Angel Cappa. «Estoy muy feliz por el ofrecimiento, claro que lo acepto y me voy a portar bien», devolvió la pared, en aquel momento el Hueso. Pero hoy por hoy, la cosa cambió y René cayó nuevamente en su inconstancia, aunque, según él ahora tiene razones.»Ya no estoy yendo porque no da para más: no tengo plata para ir hasta la Quemita, no me pagaban ni los viáticos, tampoco cobraba un sueldo y yo necesito comer todo los días», explicó Houseman, ante el llamado de Olé. Aunque, verborrágico como siempre, fue un poco más allá: «Ya me cansé de hablar con Babington», siguió René, quien se sintió «usado» por el presidente. Tanto, hasta que habían hecho «proselitismo» con su imagen. A su vez, el ex wing del Globo reconoció algunos inconvenientes que sufrió en su estadía: «En el partido con Banfield me llevé una pelota, con el consentimiento del cuerpo técnico, y después me trataron de ladrón… eso me hizo calentar también».Del otro lado Carlos Babington la paró de pecho y salió jugando. «¿Qué pasó con René?», arrancó el Inglés. Y, después de que se puso en autos, siguió: «No, no fueron así las cosas. Pasa que él es alguien muy especial… Yo lo aprecio y quiero que vuelva. Al Loco nadie lo bancó tanto como yo, pero él es así: un día va y quince no. Pero ya está, en Huracán siempre va a tener las puertas abiertas». ¿Cómo quedó todo entonces? Houseman, por el momento, no tiene en la cabeza volver al trabajo. «Cuando me fui, les dije a Cappa y a Fatiga lo que pasaba y bueno, ellos mucho no podían hacer», recordó René. Babington, con alguna sorpresa por las declaraciones de René, también rememoró un lindo encuentro, cuando se cruzaron hace pocas semanas en Mar del Plata: «Nos abrazamos y charlamos muy bien». Hasta aquí las idas y vueltas de un Loco y un Inglés…

Dejanos tu comentario:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.