Sin Riquelme, Sin Palermo y sin Palacio, Boca lo doblegó con facilidad, y le encajo tres goles que obliga replantearse muchas cosas por ejemplo la continuidad del técnico.
Otra vez sopa, otra vez sin saber que hacer con la pelota. Lo mejor del globo fue al final del primer tiempo y al comienzo del segundo cuando Caranta debió aparecer bajo los tres palos, tapando cuatro o cinco pelotas de gol, y convirtiéndose en figura. La diferencia entre Huracán y Boca fue muy grande.
El Globo salió a la cancha con un planteo ambicioso: con tres puntas (Barcos, Cólzera y Casartelli) y metiendo mucha presión de tres cuartos de cancha hacia delante. Pero el entusiasmo le duró poco: en el primer centro claro al área quemera (enviado desde la izquierda por Morel Rodríguez) Lucas Viatri anticipó la marca de Herner y la mandó adentro a los 1o minutos del primer tiempo.Tras el gol, Boca planteó un partido “quieto”, sin muchas emociones, regulando el gasto físico, y Huracán no pudo inquietarlo. Con todo el oficio de su lado, Ibarra y Battaglia condujeron a sus compañeros para cumplir dos objetivos claves: el de estar siempre cerca de la pelota y el de no presionar jamás en forma aislada e individual. Antes del final del primer tiempo cuando se retiraron Castillo (acusando una lesión, pero jugo muy mal) y Casartelli (no parece un futbolista) e ingresaron Nadal y Toranzo, que con sólo un poco de voluntad y frescura le dieron al equipo lo que necesitaba. Y entonces aparecieron las llegadas de peligro, pero también apareció Caranta, para demostrarle al Globo que con una ráfaga no alcanzaba. Que a este Huracán, a diferencia de aquel equipo que conducía Ardiles o el Turco, todo le cuesta el doble.
Consciente del visible “envión” con el que el equipo local había salido a jugar el segundo tiempo, Ischia decidió echar mano rápidamente del banco de suplentes y acertó. Quitó de la cancha a Leandro Gracián e incluyó a Nicolás Gaitán. Con ese jugador en cancha, Boca se adelantó un poco más, equilibró el partido y demostró que los avances ofensivos de Huracán sólo se sostenían dejando demasiados espacios atrás. Y es que a Huracán, carente, como en todo el torneo, de un plan de juego, le era imposible atacar y defender bien al mismo tiempo.
A los veinticinco minutos, Ricardo Noir tuvo la primera pero definió mordido ante Limia, que controló bien. Pero tres minutos más tarde, Vargas desbordó por derecha y mandó un centro preciso a posición del ingresado Gaitán, que no tuvo problemas para señalar el segundo gol. El gol que definía un partido que, ya desde hacía diez o quince minutos antes, estaba liquidado. Un par de jugadas después, y aprovechando el desorden y el descontrol de la defensa del Globo, Gaitán corrió sólo casi media cancha, y volvió a definir en forma precisa ante Limia (después de un error de Arano).
Hay que reconocer la labor de tres jugadores quemeros que fueron los unicos que ofrecieron algo pero no estuvieron bien acompañados estos son Goltz, Colzera y Barrientos. En el caso de Goltz fue puro huevos (en un momento estaba jugando de delantero, esto demuestra también el desorden del equipo), Colzera intento atacar y desequilibrar pero estaba muy solo (Barcos que tubo tres o cuatro oportunidades de marcar pero ni siquiera intent patear al arco, recordemos que lo echaron de RACING!!!, y Casartelli que no puede ni correr). o
De Ubeda no se puede ni hablar empezó jugando con tres delanteros, luego con dos y termino con tres. Decidite Claudio y aunque sea pensa en irte que ahora hay un descanso de 15 días.


Dejanos tu comentario:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.