Huracán logró revertir un mal comienzo, desventaja en el marcador incluida, y superó 3-1 a Sarmiento en el Ducó con goles de Ramón Ábila y Leandro Caruso. Wanchope ensayó una tijera para el recuerdo y el Rifle convirtió por duplicado. El Globo extendió su racha, sube en la tabla y se ilusiona.

Foto: Télam

Gol de Sarmiento. Así empieza este texto y así empezó el partido que Huracán jugó esta mañana en el Palacio Ducó. El reloj ni siquiera había contado un minuto y el Globo ya estaba 0-1. Después, empezó el juego, pero ésta tampoco fue una buena noticia. Los de Kudelka fallaban en la marca y carecían de profundidad en el ataque. Al tándem Capurro-Villarruel aparentemente le afectó el horario matutino, entró dormido y regaló el mediocampo. Los defensores y delanteros acompañaron en rendimiento a los dos volantes. Entre los defectos propios y el juego brusco propuesto por el conjunto visitante -foules constantes en todos los sectores del campo- , el primer tiempo se fue sin pena ni gloria para el dueño de casa. Era derrota parcial y fin de la ilusión.

En el complemento, cambio de esquema mediante, Huracán inclinó la cancha. Con cuatro delanteros cumpliendo diferentes funciones, más un Toranzo inspirado, un Mandarino encendido y un Capurro más parecido al que jugó ante Banfield, atacó por todos los frentes al equipo de Junín. Las amarillas que el árbitro Lamolina no mostró en la primera mitad fueron impartidas en este episodio y, ante el riesgo de una expulsión, los defensores rivales ofrecieron mayor libertad a los extremos del local. El empate no se hizo esperar. Una buena jugada colectiva culminó con un lujo para todos los espectadores del estadio: Ábila resolvió un centro con una tijera. Lo gritaron todos menos el propio Wanchope, que respetó su paso por el club juninense.

A falta de 35 minutos para el final, apareció la personalidad de un equipo que demostró querer y poder pelear el tercer ascenso. Enojado con la derrota, primero, disconforme con el empate, después, el Globo tomó tal protagonismo que Sarmiento ni siquiera cumplió un rol de reparto. Fue un monólogo, que tuvo sus mejores momentos a los 36 y a los 40 minutos. Leandro Caruso, máximo anotador quemero en la temporada, usó pie y cabeza para convertir el segundo y tercer tanto. El numeroso público deliró con la remontada, que dejó temporalmente a los de Parque Patricios a dos puntos de Instituto (jugará mañana). Huracán aprobó otro examen y Kudelka fue directo respecto a lo que se necesita para continuar por el buen camino: «Ganar los cuatro partidos que quedan».

Huracán: Díaz; Mandarino, Mancinelli, Domínguez, Arano; Capurro, Villarruel; Espinoza, Toranzo, Martínez; Ábila.

DT: Frank Kudelka.

Sarmiento: Etulain; Aguilar, Delgado, Coria, D. Martínez; Garnier, Spinacci, Canuto, Sánchez; Cacheiro y Córdoba.

DT: Marcelo Fuentes.

Árbitro: Nicolás Lamolina.

Estadio: Tomás A. Ducó.

Goles: 1 PT – Sánchez; 10 ST – Ábila; 36 ST – Caruso; 40 ST – Caruso.

Cambios: 26 PT – López por Cacheiro; 0 ST – Caruso por Villarruel; 21 ST – Villafáñez por Espinoza; 38 ST – Diellos por Coria; 42 ST – Gallegos por Martínez.

Amonestados: 15 PT – Villarruel; 27 PT – Córdoba; 39 PT – Garnier; 43 PT – Mandarino; 2 ST – Delgado; 4 ST – D. Martínez; 5 ST – Espinoza; 13 ST – Capurro; 15 ST – López; 21 ST – Etulain; 35 ST – Spinacci.


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