Cuántas cosas han cambiado desde aquel 26 de noviembre del 2014. ¿Te acordás? Y sí, obvio que te acordás. Es que a veces parece que hubiese sido una cosa tan lejana, que hoy se ve de manera tan opaca, llena de polvo. Esos pósters que guardaste de aquel día o de aquel Díaz, que sin dudas, fue uno de los más lindos que te tocó vivir. Si estuviste acá, festejaste con todos los tuyos, te fuiste a Parque Patricios a gritar toda la noche, y viste como esa sede tan hermosa era testigo de que la Avenida Caseros reventaba de todas esas personas que estaban ahí porque sentían lo mismo que vos. Y si estuviste allá… ¡ay si estuviste allá! Seguro se te pondrá la piel de gallina al recordarlo. ¿Cómo no ibas a llorar después de tanto sufrimiento? Qué te importaba abrazarte con cualquier otro loquito que te miraba con los ojos vidriosos y los mocos colgando de la emoción.

Pero hoy… hoy la cosa parece distinta. Hoy viajás a Córdoba o te sentás en frente del televisor pensando: «Haber si estos muchachos se despiertan y podemos empezar con el pie derecho». ¿Qué raro no? Pensar que hace tan poquito, producto de ese primer título, después conseguimos otro, y en la misma ciudad. ¡Jugamos la Libertadores, y ahora vamos a disputar la Sudamericana! Pero no. La realidad es que vos estás ahí, pensando que el mercado de pases se mueve fuerte en todos lados menos en Parque Patricios, y que la tabla del promedio te quiere tanto que nunca en la puta vida te va a dejar de romper las pelotas. Y bueno, que va a ser, es así. Dicen que la felicidad nunca fue, es, ni será completa.

A pesar de todo vos esta noche querés ganar. No importa que por culpa de este presente vos ahora digas que la copa no te importa, porque por dentro te acordás de cuando les tapaste la Boca, de cuando les Pinchaste la ilusión y te metiste en esta Crema. Cómo no vas a querer defender ese título hermoso que le arruinó la fiestita a esos miles y miles de Canallas, que habían llegado a San Juan con la idea fija de festejar y nada más. Pero se olvidaron que había un partido, y no se dieron cuenta que en frente tenían a un grande.

Esta noche será el retorno del rey. De la mano de ése que hace poquito era un ídolo y del que ahora se dicen tantas otras cosas, y de aquellos leones a los que muchos hoy ni siquiera los consideran unos cachorritos. Sí, es verdad, muchas cosas han cambiado desde el último partido en esta Copa Argentina. Pero, ¿por qué no, esta noche las cosas vuelvan a ser como antes?

Síntesis

Huracán: Marcos Díaz, Hernán Pereira, Martín Nervo, Eduardo Domínguez, Carlos Arano; Lucas Villarruel, Federico Vismara, Daniel Montenegro; Patricio Toranzo; Cristian Espinoza y Ramón Ábila. DT. Néstor Apuzzo

Independiente Rivadavia: Gaspar Servio, Cristian Podestá, Ariel Agüero, Javier Silva/Alexis Viscarra, Lucas Parisi; Franco Dolci, Matías Villarreal, Freddy Coronel, Carlos Rearte; Diego Nadaya y Juan Pablo Pereyra. DT. Pablo Quinteros

Árbitro: Héctor Paletta.

Estadio: Juan Domingo Perón (Instituto de Córdoba).

Transmite: TV Pública y El Ojo del Huracán (AM 1090).


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