Huracán le ganó 2-0 a Boca en San Juan y avanzó a octavos de final de la Copa Argentina. Ramón Ábila y Federico Mancinelli marcaron los goles del equipo de Frank Kudelka, que comenzó la temporada con el pie derecho. En la próxima ronda, el Globo, que por triunfar se llevó un cheque por 400 mil pesos, enfrentará al ganador de Quilmes-Banfield.

Foto: Daniel Méndez

Chiche, Bruja, Pato, Bruja, Wanchope. Arano cortó un pelotazo rival. Vismara tocó de tres dedos y de espalda para Toranzo, que devolvió la pared. El ex Instituto honró su apodo, le pegó de aire y con el empeine como Verón. Ábila encontró una autopista al arco entre Cata Díaz y Forlín. Cuatro jugadores intervinieron en la jugada. Cuatro toques fueron necesarios para dejar al 9 mano a mano. El quinto depositó la pelota en la red. Iban once minutos del complemento y el Globo, que había tenido una primera mitad floja, vulneraba el arco de Orión y se empezaba a convencer de que un triunfo ante Boca no era para nada imposible.

Y vaya si se convenció. Diez minutos después, Toranzo se las ingenió para recibir una falta en campo ajeno. Él mismo se encargó de la ejecución, con comba y hacia la puerta del área. Mancinelli, de gran labor defensiva, aprovechó para sacarle lustre a su pelada y ubicó la pelota lejos del arquero xeneize. Dos a cero. ¿El peor resultado en el fútbol? Para nada. Huracán encontró la tranquilidad, la comodidad y los espacios para jugar como quiere su entrenador. Hasta se dio el lujo de hacer lujos -le va a costar al Burrito Martínez olvidarse del caño de Vismara-. Irritó a un Boca que quedó con un jugador menos por la expulsión de Grana. Eliminó a un Boca que gastó millones de dólares durante el receso. Fue mejor que un Boca que tenía a dos mundialistas entre sus titulares.

El premio económico fue un agregado a la alegría de ganar un clásico tras cuatro años, la satisfacción de alcanzar por primera vez los octavos de final de esta competencia y la esperanza generada de cara al comienzo de un torneo que brindará muchísimas chances de ascender a la máxima categoría. «Hay que ganar todos los partidos», dijo Kudelka. No miente ni omite. Piensa lo que hace y hace lo que piensa. Hay ideas y material para llegar lejos. El próximo sábado, el Globo tendrá otro peldaño que escalar. Vamos por todo, el lema. Por lo pronto, la temporada arrancó de forma perfecta, con un triunfo de primera.


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